Mientras Trump afirma que EE.UU. “dirigirá” Venezuela hasta una transición, Caracas denuncia “secuestro” y activa la sucesión prevista por la Constitución.

El presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores llegaron este sábado 3 de enero de 2026 al estado de Nueva York, según reportes de CBS, tras una operación militar anunciada por Donald Trump, quien aseguró que EE.UU. gobernará Venezuela hasta una “transición segura”. En Caracas, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) ordenó que la vicepresidenta Delcy Rodríguez asuma como presidenta encargada ante la “ausencia” del mandatario, mientras el gobierno venezolano calificó la captura como un “secuestro” y denunció una agresión extranjera.
Traslado a EE.UU. y ruta judicial anunciada
De acuerdo con la cobertura en vivo citada por la BBC a partir de reportes de CBS, el avión que transportaba a Maduro aterrizó en la Base Aérea Nacional Stewart (Nueva York) y fue abordado por agentes estadounidenses. La misma cobertura indicó que el Departamento de Justicia prevé procesarlo por presuntos delitos vinculados a drogas y armas, y que el mandatario podría ser trasladado a dependencias federales en Nueva York antes de su comparecencia judicial.
La Casa Blanca, por su parte, presentó la detención como el desenlace de una operación militar ejecutada en Caracas durante la madrugada. Trump afirmó que su país está preparado para un segundo ataque “mucho mayor” si lo considera necesario, aunque sostuvo que espera no activarlo.
El TSJ activa la sucesión: Delcy Rodríguez, “presidenta encargada”
En Venezuela, el TSJ informó que la vicepresidenta ejecutiva Delcy Rodríguez debe asumir y ejercer como presidenta encargada ante la ausencia del jefe de Estado. Según el comunicado atribuido a la Sala Constitucional, la decisión se sustenta en la interpretación de que la Constitución asigna al vicepresidente la función de suplir faltas temporales o absolutas del presidente.
El texto oficial, siempre según la cobertura difundida por la BBC, calificó la operación estadounidense como “secuestro” y “agresión extranjera”, y otorgó a Rodríguez facultades para conducir la “defensa de la soberanía” y preservar el orden constitucional.
Dos relatos en choque: “transición” desde Washington y continuidad desde Caracas
En declaraciones públicas, Trump insistió en que Estados Unidos “dirigirá” Venezuela hasta que exista una “transición segura”. Además, dijo que su gobierno evaluará el curso a seguir según “acciones y hechos” de las autoridades venezolanas en los próximos días, en referencia a declaraciones del secretario de Estado Marco Rubio citadas en esa cobertura.
Rodríguez, en un mensaje televisado desde Caracas, condenó la acción de EE.UU. y sostuvo que “solo hay un presidente” en Venezuela, Nicolás Maduro. También exigió su liberación inmediata y llamó a la comunidad internacional a pronunciarse.
Reacciones internacionales y presión multilateral
La crisis derivó en pronunciamientos de gobiernos de la región y de actores multilaterales. Según el mismo reporte, varios líderes latinoamericanos condenaron la operación estadounidense y la calificaron como una violación del derecho internacional.
La OEA pidió evitar una mayor escalada y respaldar una salida pacífica, con llamados a respetar el derecho internacional, los derechos humanos y la protección de infraestructura crítica. En paralelo, el Consejo de Seguridad de la ONU fue convocado a una reunión de emergencia a solicitud de Colombia, con apoyo de Rusia y China, de acuerdo con la cobertura citada.
Qué cambia en el poder interno: institucionalidad, Fuerza Armada y seguridad
Aunque la decisión del TSJ coloca a Delcy Rodríguez al frente de la jefatura del Ejecutivo de forma interina, el control efectivo del orden interno depende de la cohesión del aparato estatal, en particular de las estructuras de seguridad y defensa.
En las horas posteriores a la captura de Maduro, Rodríguez apareció acompañada de figuras clave del oficialismo, incluida la cúpula del área de seguridad. Esa puesta en escena buscó transmitir continuidad del mando y capacidad de respuesta. El desarrollo inmediato —gobernabilidad interna, control territorial y mantenimiento de servicios— dependerá del alineamiento de los mandos y de la respuesta social ante un escenario altamente incierto.
Escenarios inmediatos
En el corto plazo, el curso de la crisis podría concentrarse en cinco variables:
- Confirmaciones judiciales en EE.UU. sobre cargos, calendario y condiciones de detención.
- Sostenimiento del mando interno bajo Rodríguez y coordinación con los órganos de seguridad.
- Reacción regional y eventuales gestiones de mediación o pronunciamientos de organismos multilaterales.
- Impacto económico por expectativas sobre sanciones, petróleo y comercio, ante declaraciones de Washington sobre su rol en la transición.
- Riesgo de escalada si EE.UU. insiste en nuevas acciones o si Caracas adopta medidas de respuesta.
Panorama
La llegada de Nicolás Maduro y Cilia Flores a Nueva York, tras una operación anunciada por Donald Trump, abrió una crisis de alcance internacional: mientras Washington habla de una conducción temporal hacia una transición, Caracas denuncia “secuestro” y el TSJ activó la sucesión designando a Delcy Rodríguez como presidenta encargada. La evolución del caso dependerá de la ruta judicial en EE.UU., la estabilidad del mando interno en Venezuela y la capacidad de los actores regionales y multilaterales para contener una mayor escalada.
