Diapositivas mostradas en Davos detallan torres, puertos y perímetros de seguridad pese a la emergencia humanitaria.

Estados Unidos presentó en el Foro Económico Mundial de Davos un plan para reconstruir completamente la Franja de Gaza tras más de dos años de guerra, mediante un rediseño urbano a gran escala que contempla rascacielos, nuevas infraestructuras portuarias y aeroportuarias, desmilitarización del territorio y un esquema de seguridad prolongado, en un contexto marcado por un alto el fuego frágil, miles de víctimas civiles y profundas objeciones políticas.
Antecedentes y contexto
La iniciativa fue presentada durante una ceremonia oficial encabezada por el presidente Donald Trump, en el marco del Foro Económico Mundial celebrado en Davos, Suiza. El evento marcó el lanzamiento formal de la denominada Junta de Paz, organismo creado por la Casa Blanca para supervisar el fin del conflicto entre Israel y Hamás y dirigir la reconstrucción de Gaza.
Según datos de Naciones Unidas, el 81 % de las estructuras de la Franja se encuentran destruidas o dañadas tras la ofensiva militar israelí iniciada luego del ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023. El conflicto ha dejado más de 71.500 palestinos muertos, de acuerdo con el Ministerio de Salud de Gaza, y ha provocado el desplazamiento masivo de la población.
El contenido del plan estadounidense
Las diapositivas presentadas por la delegación estadounidense detallan un Plan Maestro dividido en cuatro fases, que comenzaría en Rafah y avanzaría progresivamente hacia el norte del enclave. El diseño contempla:
- La construcción de hasta 180 torres residenciales en la franja costera.
- Nuevas zonas urbanas con más de 100.000 viviendas permanentes.
- Infraestructura educativa y sanitaria, con 200 centros educativos y 75 instalaciones médicas.
- Complejos industriales, centros de datos, áreas agrícolas y parques.
- Un nuevo puerto marítimo y un aeropuerto cerca de la frontera con Egipto.
El proyecto también prevé la creación de un perímetro de seguridad a lo largo de las fronteras con Israel y Egipto, donde fuerzas israelíes permanecerían hasta que Gaza sea considerada “plenamente segura”.
Declaraciones oficiales y postura de Washington
Durante la presentación, Trump calificó el proyecto como una oportunidad histórica y afirmó que Gaza podría convertirse en un polo de desarrollo regional. En sus palabras, destacó el valor estratégico de la ubicación costera del territorio y señaló que la reconstrucción sería “un espectáculo digno de ver”.
Por su parte, Jared Kushner, enviado especial y yerno del mandatario, sostuvo que el plan parte de la necesidad de retirar aproximadamente 60 millones de toneladas de escombros, tras el uso de más de 90.000 toneladas de municiones durante el conflicto. Kushner aseguró que la desmilitarización de Gaza “ya está comenzando” y que la inversión privada solo será viable si se garantiza la seguridad.
Washington ha reiterado que no existe un “plan B” y ha condicionado el proceso a la entrega total de armas por parte de Hamás, advertencia que fue reforzada públicamente por Trump.
Reacciones y tensiones políticas
El anuncio ha generado reacciones encontradas. El presidente de Israel, Isaac Herzog, respaldó la iniciativa estadounidense, aunque subrayó que la salida definitiva de Hamás de Gaza será la “prueba real” del proceso.
En contraste, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás, exigió la retirada completa de las fuerzas israelíes y reclamó un rol central de la Autoridad Palestina en la administración del territorio.
Hamás, por su parte, ha reiterado que no entregará sus armas sin la creación previa de un Estado palestino independiente, manteniendo así uno de los principales puntos de fricción del plan.
Dimensión humanitaria y desafíos inmediatos
Pese al alto el fuego alcanzado en octubre, los combates no han cesado por completo. En los últimos tres meses se han registrado al menos 477 muertes adicionales por ataques israelíes, mientras que las condiciones humanitarias siguen siendo críticas: casi un millón de personas carecen de refugio adecuado y 1,6 millones enfrentan inseguridad alimentaria aguda, según la ONU.
La reapertura parcial del paso de Rafah, anunciada por el Comité Nacional para la Administración de Gaza, ha sido presentada como un primer gesto de normalización, aunque el enclave permanece altamente dependiente de la ayuda internacional.
Implicaciones políticas y escenarios futuros
El plan estadounidense plantea una reconfiguración profunda de Gaza, no solo en términos urbanos, sino también de gobernanza y seguridad. Analistas señalan que su viabilidad dependerá del sostenimiento del alto el fuego, de la aceptación regional y del delicado equilibrio entre inversión, control militar y demandas políticas palestinas.
Además, la propuesta revive el debate internacional sobre soberanía, reconstrucción posconflicto y el rol de actores externos en la redefinición territorial del enclave.
Panorama
La presentación de la “Nueva Gaza” en Davos marca un giro ambicioso en la estrategia estadounidense para Oriente Medio, al proponer una reconstrucción total del territorio bajo estrictas condiciones de seguridad. Sin embargo, la persistencia del conflicto, la magnitud de la crisis humanitaria y las profundas divergencias políticas mantienen abiertas las interrogantes sobre su implementación y sostenibilidad a largo plazo.
