Como parte de la política de control y lucha contra la extorsión y el crimen organizado en los establecimientos penitenciarios del país, el Instituto Nacional Penitenciario (INPE) intensificó los operativos de requisa y control de visitantes, logrando impedir el ingreso de objetos tecnológicos prohibidos al penal de Chiclayo.
Durante un control de seguridad en la puerta principal del establecimiento, agentes penitenciarios intervinieron a Alicia Salas Ballena (33), a quien se le halló en el interior de su monedero tres memorias micro SD y un chip, cuando intentaba ingresar como visitante.
La mujer acudía a visitar a su hermano, el interno José Luis Damián Ballena, recluido en el pabellón N.° 02 del Régimen Cerrado Ordinario, quien cumple una sentencia de 10 meses de pena privativa de la libertad por el delito de peligro común.
Conforme a los protocolos establecidos, el hecho fue comunicado a la Policía Nacional del Perú para el levantamiento de actas y la entrega de los artículos incautados, a fin de continuar con las diligencias de ley.
El INPE reafirmó su compromiso de fortalecer el control penitenciario y contribuir a la seguridad ciudadana, evitando que desde los penales se gesten actividades ilícitas.
