El “dedazo” de Trump en Venezuela: Delcy Rodríguez se impone sobre María Corina Machado

El “dedazo” de Trump en Venezuela: Delcy Rodríguez se impone sobre María Corina Machado



Washington priorizó estabilidad y control petrolero al respaldar a la heredera del chavismo en lugar de la oposición .

Tras la captura de Nicolás Maduro en Caracas el fin de semana previo, el presidente de EE.UU., Donald Trump, avaló la instalación de Delcy Rodríguez al frente de unas “autoridades interinas” en Venezuela (Caracas), pese a que la oposición liderada por María Corina Machado reivindica haber ganado las presidenciales de 2024. La decisión, explicada por fuentes diplomáticas y especialistas consultados, responde a un cálculo de gobernabilidad: evitar un vacío de poder, contener escenarios de violencia y asegurar objetivos estratégicos —incluidos petróleo y cooperación antidrogas— antes de abrir un camino electoral.

Antecedentes y contexto del hecho

La elección de Delcy Rodríguez como interlocutora principal de Washington se produce después de una operación estadounidense que derivó en la detención de Maduro y su traslado a Estados Unidos para enfrentar cargos por narcotráfico, según el relato del texto base. En el nuevo cuadro, funcionarios estadounidenses describen a Rodríguez como cabeza de un gobierno “interino” que busca estabilizar el país tras la salida del mandatario.

El giro es relevante porque, en paralelo, la oposición venezolana —con Machado como figura central— sostiene que obtuvo la victoria en las elecciones de 2024, apoyándose en evidencias que afirma haber presentado. Aun así, Trump descalificó públicamente a la líder opositora, señalando que “no tiene el respeto” de Venezuela, mientras calificó a Rodríguez de “amable”, de acuerdo con la nota.

Declaraciones y posturas de actores relevantes

La explicación más directa sobre la decisión de Washington es atribuida a Charles Shapiro, exembajador de EE.UU. en Venezuela (2002–2004): “priorizaron la estabilidad sobre la democracia”. En esa misma línea, Shapiro sostuvo que se preserva “el régimen” sin su principal figura, una fórmula que, advirtió, conlleva riesgos.

Kevin Whitaker, exsubjefe de misión de la embajada estadounidense en Caracas, subrayó el efecto político de la descalificación de Machado: al cuestionar a la dirigente, se afecta al movimiento opositor que, según su apreciación, fue respaldado de manera mayoritaria en 2024.

También aparecen dos lecturas contrapuestas sobre cómo se ejecutó el relevo de poder. La exagente de la CIA Lindsay Moran sugirió que el hecho de que la vicepresidenta haya permanecido como pieza central alimenta especulaciones sobre “fuentes” en la cúpula del poder venezolano. En contraste, Phil Gunson, analista senior del International Crisis Group (ICG) residente en Caracas, descartó que esa hipótesis se sostenga con facilidad, debido al peso interno de figuras como el ministro de Defensa Vladimir Padrino López y el ministro del Interior Diosdado Cabello, descritos como aliados leales de Maduro.

Cifras, documentos y datos oficiales mencionados

En el texto se citan dos elementos documentales que, según la narración, influyeron en el enfoque estadounidense:

  • Advertencia del ICG (octubre): el International Crisis Group llamó a “tener cuidado” con un cambio de régimen y a no minimizar riesgos de violencia en un escenario post-Maduro, incluyendo reacciones armadas de sectores de seguridad.
  • Reporte del Wall Street Journal (5 de enero): se informó sobre un análisis de inteligencia estadounidense —calificado como clasificado— que habría concluido que integrantes del régimen, incluida Rodríguez, estaban mejor posicionados para liderar un gobierno temporal.

Además, la nota refiere un plan presentado por el secretario de Estado Marco Rubio (7 de enero) en tres etapas, con una primera fase de estabilización y comercialización de 30 a 50 millones de barriles de petróleo bajo supervisión estadounidense, seguida de un “proceso de reconciliación” y una fase final de “transición”, sin mayores detalles.

En paralelo, se menciona el artículo 233 de la Constitución venezolana, que exige nuevas elecciones dentro de los 30 días posteriores a la “no disponibilidad permanente” del presidente. Sin embargo, Trump afirmó en una entrevista con NBC News (5 de enero), citada en el texto, que no había elecciones “en el horizonte” y que antes se debía “arreglar el país”.

Implicancias políticas, sociales y económicas

El respaldo a Rodríguez apunta a una ruta de continuidad institucional con reacomodo: sustituir a la figura de Maduro sin desmontar de inmediato el andamiaje de poder. Para Washington, esto reduce el riesgo de fragmentación y choques internos en una transición, según los analistas citados, pero también abre preguntas sobre la legitimidad del gobierno interino y su capacidad de convocar consensos.

En el plano social, el texto advierte un dilema: la estabilización puede ser presentada como condición previa para una salida electoral, pero la ausencia de un calendario claro —y las dudas sobre Estado de derecho— podría inhibir inversiones de gran escala necesarias para la recuperación, especialmente en el sector petrolero. Gunson plantea que sin legalidad y garantías, será difícil atraer “decenas de miles de millones de dólares” requeridos para reactivar infraestructura y producción.

En política interna, la exclusión de Machado tensiona el vínculo con el bloque opositor y podría profundizar la polarización: por un lado, un gobierno interino con raíces chavistas; por otro, una oposición que sostiene haber sido mayoría en 2024 y reclama reconocimiento.

Próximas acciones, escenarios o consecuencias posibles

La viabilidad del esquema dependerá de dos frentes:

  1. Gobernabilidad interna: cómo se reconfiguran los equilibrios entre fuerzas armadas, seguridad interna y liderazgo civil bajo Rodríguez.
  2. Hoja de ruta de transición: si el plan de fases anunciado por Rubio se traduce en medidas verificables —liberación de presos políticos, reconstrucción de sociedad civil, mecanismos de reconciliación— y en qué momento se habilita un proceso electoral compatible con la Constitución venezolana.

A corto plazo, el énfasis estadounidense parece concentrarse en estabilización, petróleo y cooperación antidrogas. El propio texto recoge que, para varios especialistas, la “reconstrucción” y los objetivos democráticos demandarán más tiempo que la operación que removió a Maduro.

Panorama

La decisión de Donald Trump de respaldar a Delcy Rodríguez como autoridad interina en Venezuela, en lugar de apoyar a María Corina Machado, se explica —según voces diplomáticas y análisis citados— como una apuesta por contener riesgos de violencia y asegurar una transición administrable. Sin embargo, la ausencia de un horizonte electoral inmediato, la discusión sobre legitimidad y el peso de actores de seguridad dentro del régimen abren un escenario de incertidumbre sobre el rumbo político y económico del país en los próximos meses.

Entradas relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *